La Olav de techo, al igual que la versión de suspensión, se inspira en el diseño nórdico en el que la reflexión de la luz se realiza a través de su parte superior. Funcional y geométrica, está formada por un cristal opal soplado en forma de cilindro que genera una luz tanto directa como difusa. Olav es ante todo funcional pero sin descuidar las premisas básicas de cualquier buen diseño: un excelente tratamiento de la luz.